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lunes, 23 de febrero de 2026

ENTREVISTA A LUISA JIMÉNEZ



RAÚL REYES: ¿Cómo te iniciaste en el mundo de la escritura?
LUISA JIMÉNEZ: Gracias a un compañero que autopublicó y me dijo cómo hacerlo.
R.R.: ¿Quiénes son tus principales influencias literarias y por qué?
L.J.: Mary Higgins Clark, V. C. Andrews, Johanna Lindsey, Amanda Quick, Juke Deveroux, Julia Quinn. Mi adolescencia fue básicamente con esas autoras porque estaban en casa
R.R.: ¿Cómo describirías tu proceso creativo?
L.J.: Poco a poco he ido aprendiendo y creo que en mis libros se aprecia ese detalle importante.
R.R.: ¿Tienes alguna rutina para escribir?
Ninguna
R.R.: ¿En qué te inspiras para crear tus historias?
L.J.: Pues hay veces que me viene una idea, otras me baso en historias reales y también, dependiendo si va a ser de Navidad o del Día de los Enamorados, pues va fluyendo, aunque tenga el principio y el final organizados.
R.R.: ¿Qué libros has publicado hasta la fecha?
L.J.: He publicado 16 libros. 
L.J.: De los que he publicado, Lady Beatrice porque está basado en el año 1840 y hay mucha documentación detrás; además, una cosa muy curiosa, lo tuve que escribir a mano y luego pasarlo al ordenador porque me era imposible hacerlo directamente en el PC.
R.R.: ¿Cómo te enfrentas a la página en blanco y a la falta de inspiración?
L.J.: No me enfrento porque, si no tengo nada que decir, no me siento a escribir
R.R.: ¿Tienes algún método para trabajar la trama y los personajes?
L.J.: Soy muy brújula. Los personajes y la supuesta trama la tengo; luego todo puede cambiar.
R.R.: ¿Cuál ha sido tu obra favorita hasta el momento y por qué?
L.J.: Todos son mi tesoro, pero si tengo que decantarme por uno, sería Jimena. Tuve muchísimo apoyo de mucha gente, se desvivieron por mí y mi libro y lo agradeceré siempre; fue mi primer libro y eso no lo podré olvidar nunca. Gracias
R.R.: ¿Prefieres escribir un primer borrador a mano o en tu ordenador?
L.J.: De normal voy directa al ordenador.
R.R.: ¿Qué consejos le darías a alguien que quiere empezar a escribir?
L.J.: Que lo haga y disfrute desde que se sienta a escribir hasta que su libro salga a la luz
R.R.: ¿Qué piensas que hace a una buena historia?
L.J.: Una buena trama.
R.R.: ¿Qué cambios has visto en la industria editorial en los últimos años?
L.J.: Ahora todos quieren que autoedites y que el escritor pague por todo
R.R.: ¿Cuál es tu opinión sobre los talleres de escritura y los cursos de escritura creativa?
L.J.: No he hecho ninguno, pero tengo gente conocida a la que les ha ido muy bien.
R.R.: ¿Qué opinas sobre el impacto de la tecnología en el mundo de la escritura y la lectura? ¿Has usado algún tipo de software para estilo, corrección y/o redacción? ¿Por qué?/¿Por qué no?
L.J.: La tecnología y yo no nos llevamos bien. Eso se lo dejo a mi marido. Yo uso el ordenador para escribir y, según termino, se lo mando al corrector y adiós.
R.R.: ¿Qué opinas sobre la autopublicación?
L.J.: Yo soy autopublicada, con lo cual, ¿qué te voy a decir?, que es una maravilla.
R.R.: ¿Has tenido experiencia con editores y publicación con editorial? Cuéntame qué te ha parecido esta experiencia.
L.J.: Ninguna
R.R.: ¿Tienes futuros proyectos literarios de los que me puedas hablar?
L.J.: Sí, acabo de acabar el que voy a presentar al PLAS, lo están leyendo mis lectoras cero y estoy escribiendo un thriller; ya veremos a ver qué tal.
R.R.: ¿Quieres añadir alguna cosa más?
L.J.: Daros las gracias por esta oportunidad.




RESEÑA - MORRIÑA

 DE CARLOS PÉREZ

Hay thrillers que se leen y otros que se te meten en la piel. Morriña pertenece al segundo grupo: una obra donde Carlos Pérez difumina la línea entre la investigación criminal y lo inexplicable. Es una novela que respira a través de viejas supersticiones y heridas abiertas, logrando una atmósfera tan emocional como perturbadora. El motor de la historia es el fantasma de una ausencia: Clara, una niña que desapareció dejando una marca indeleble en la vida de los hermanos Iván y Luna. Años después, lo que parecía una tragedia olvidada resurge con una fuerza inquietante. Pistas que desafían la lógica —como grabaciones imposibles y simbología olvidada— obligan a una agente de la Guardia Civil a desenterrar secretos que la comunidad preferiría dejar bajo el polvo. Uno de los puntos más fuertes es el contraste geográfico y emocional del sur y el norte. Pérez García no usa estos paisajes como simples decorados; los convierte en entes vivos que palpitan con melancolía y misticismo. Su escritura es directa y rítmica, estructurada en capítulos cortos que no dan tregua al lector. Lo que realmente distingue a esta obra es cómo integra lo casi paranormal dentro de una estructura policial clásica. Voces de otro tiempo y melodías olvidadas envuelven la trama en una sensación de irrealidad constante, recordándonos que el pasado no es algo que se queda atrás, sino algo que nos persigue. Morriña no es solo la búsqueda de una verdad, es un viaje magnético hacia nuestras raíces y hacia esos secretos que, por más que intentemos sepultar, siempre acaban reclamando su lugar en el presente.

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lunes, 16 de febrero de 2026

RESEÑA - ENTRE PINCELES Y GUITARRAS

DE LUISA J.C.

Entre pinceles y guitarras es una de esas novelas que, sin artificios innecesarios, consigue encender algo íntimo en quien la lee. Luisa J.C. construye una historia aparentemente sencilla —el encuentro entre Nuncy y Miguel, dos almas que se reconocen antes incluso de comprenderse—, pero la dota de una sensibilidad que convierte cada página en un pequeño estallido emocional. La autora apuesta por una narración clara, directa, sin rodeos innecesarios, pero cargada de matices que se deslizan entre líneas y que hacen que el lector avance con el corazón ligeramente acelerado.

Nunci, con su mundo de colores, trazos y silencios, y Miguel, con la música como extensión de su propia respiración, representan dos formas distintas de mirar la vida que, sin embargo, convergen en un mismo anhelo: encontrar un lugar donde ser plenamente ellos mismos. La novela explora cómo el arte —ya sea a través de un lienzo o de una melodía— se convierte en un puente entre ambos, un lenguaje compartido que les permite derribar sus barreras internas y enfrentarse a sus miedos más profundos.

Lo más destacable es la manera en que Luisa J.C. retrata el amor, no como un destino, sino como un impulso. El amor aquí no es un premio ni una casualidad, sino una fuerza que empuja a los personajes a crecer, a luchar sus propias batallas y a desafiar aquello que parecía inamovible. La autora no idealiza la relación: muestra dudas, heridas, tropiezos y contradicciones, pero también la belleza de elegir al otro incluso cuando la vida se complica. Esa honestidad emocional es, quizá, el mayor encanto del libro.

También deja un mensaje muy claro: la belleza no tiene que ser perfecta. Es en las pequeñas imperfecciones donde reside lo auténtico y lo imperecedero.

La prosa, aunque sencilla, está impregnada de una calidez que envuelve. Hay escenas que brillan por su delicadeza y otras que conmueven por su intensidad, pero todas comparten un mismo pulso: la convicción de que el amor, cuando es auténtico, tiene la capacidad de transformar. Entre pinceles y guitarras es, en esencia, una celebración de esa fuerza que nos impulsa a superar obstáculos, a reconciliarnos con nuestras propias sombras y a abrir espacio para la luz.

Una lectura breve, sí, pero de esas que dejan huella. Una historia que recuerda que, a veces, basta un gesto, una mirada o una canción para cambiarlo todo.

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jueves, 12 de febrero de 2026

RESEÑA - MI EXPERIENCIA COMO ESCRITOR

 DE LEO JIMÉNEZ

Adentrarse en el mundo de la autopublicación suele ser, para la mayoría de los escritores noveles, un proceso lleno de claroscuros, donde el entusiasmo inicial a menudo choca con la falta de una hoja de ruta clara. En este contexto, la obra de Leonardo Jiménez, Mi experiencia como escritor, surge no solo como un manual técnico, sino como una pieza esencial de mentoría literaria que destaca por su honestidad brutal y su enfoque práctico.

Lo que diferencia a este libro de otros tratados sobre edición es su equilibrio entre el rigor logístico y la sensibilidad humana. Jiménez no cae en la trampa de vender soluciones mágicas ni éxitos instantáneos. Al contrario, el autor aborda la escritura y la publicación como un oficio exigente, reconociendo abiertamente los obstáculos, las dudas y el esfuerzo real que conlleva transformar un manuscrito en un libro profesional. Esta transparencia otorga al lector una confianza inmediata: aquí no hay promesas vacías, sino la voz de alguien que ha recorrido el camino, ha cometido errores y ha decidido sistematizarlos para que otros no tengan que tropezar con las mismas piedras.

Estructuralmente, el libro funciona como una brújula de precisión. Cubre de manera impecable todas las fases del proceso de autopublicación, desde la gestión de herramientas hasta la toma de decisiones complejas sobre el formato y la distribución. El autor no se guarda secretos de oficio; ofrece su conocimiento con una vocación de servicio que busca fortalecer la comunidad de autores. El tono es motivador, pero realista, logrando que conceptos técnicos complejos se sientan accesibles para cualquier persona, sin importar su nivel de experiencia previa.

En definitiva, Mi experiencia como escritor es una lectura obligatoria para quienes desean tomar las riendas de su carrera literaria. Es una herramienta que ahorra tiempo y energía, permitiendo que el autor se concentre en lo que realmente importa: su voz y su historia. Un manual que se siente como un acto de acompañamiento, indispensable para convertir el sueño de publicar en una realidad tangible y profesional.

Altamente recomendado para autores noveles y experimentados que busquen profesionalizar su proceso de autopublicación.

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RESEÑA - LA CASA DE MUÑECAS

 DE ANA SÁNCHEZ BES

Hay algo intrínsecamente inquietante en las miniaturas; esa perfección estática que imita la vida, pero carece de alma. En La casa de muñecas, Ana Sánchez Bes utiliza este fetiche de la infancia para construir un thriller psicológico donde las paredes de madera y los muebles a escala esconden secretos mucho más grandes que la estructura que los contiene.

La trama arranca con un hito cotidiano: un cumpleaños. Lo que debería ser un día de celebración se transforma en el punto de partida de una pesadilla cuando la protagonista recibe una casa de muñecas de una factura exquisita. Sin embargo, la fascinación inicial pronto da paso a una atmósfera asfixiante. A través de una prosa ágil y cargada de tensión, Sánchez Bes nos sumerge en un juego de espejos donde la realidad de los personajes empieza a verse reflejada —y alterada— por lo que sucede dentro de la maqueta.

El acierto de la autora radica en cómo maneja lo inexplicable. No se trata de un terror estridente, sino de una inquietud que gotea lentamente. Muertes inexplicables y rodeadas de un misterio insondable. La novela juega con la salud mental de sus protagonistas, obligándolos (y obligándonos) a cuestionar si lo que presencian es una manifestación sobrenatural o el producto de una mente quebrada por la culpa.

Bajo la superficie de este fenómeno paranormal, late el verdadero motor de la historia: la venganza. Conforme avanzamos en la lectura, descubrimos que la casa no es solo un objeto decorativo, sino un recordatorio físico de deudas pendientes. La narrativa desentierra traumas del pasado, demostrando que los actos de crueldad nunca quedan realmente sepultados; simplemente esperan el momento adecuado para reclamar su cobro, en este caso, con un detalle milimétrico.

En conclusión, La casa de muñecas es una obra que atrapa por su capacidad para transformar lo inocente en macabro. Ana Sánchez Bes logra equilibrar el misterio con un drama humano profundo, entregando un final que resuena mucho después de cerrar el libro. Es una lectura obligada para quienes disfrutan de las historias donde el suspense se construye página a página.

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domingo, 8 de febrero de 2026

RESEÑA - HASTA ENCONTRARME EN TI

Hasta encontrarme en ti, de Sara Claiton, es una de esas novelas que se leen con el corazón abierto y que permanecen mucho después de haber pasado la última página. Con una sensibilidad extraordinaria, la autora construye una historia que combina romance, dolor, esperanza y humanidad, logrando que el lector se sumerja en un viaje emocional tan íntimo como luminoso.

La trama gira en torno a Leo, un hombre marcado por un pasado tormentoso que ha dejado cicatrices profundas en su manera de relacionarse con el mundo. Su vida está atravesada por heridas familiares, silencios que pesan y una sensación constante de no pertenecer del todo. A pesar de su fortaleza exterior, Leo es un personaje vulnerable, complejo y lleno de matices, cuya evolución emocional constituye uno de los pilares más potentes de la novela.

En contraste, Camille irrumpe en su vida como un soplo de luz. No es la típica figura que llega para “salvar” al protagonista, sino una mujer que entiende que amar implica acompañar, escuchar y sostener sin invadir. Su empatía, su paciencia y su capacidad para ver más allá de las defensas de Leo la convierten en un personaje profundamente humano. La relación entre ambos se construye con delicadeza, sin prisas, a través de gestos cotidianos que revelan una conexión auténtica y transformadora.

Uno de los grandes aciertos de Claiton es su habilidad para entrelazar el romance con temas de gran calado emocional y social. La novela aborda el trauma, la importancia de la familia elegida, la desigualdad y el papel de los centros de acogida, ofreciendo un trasfondo que enriquece la historia sin restarle fluidez. La autora demuestra una notable sensibilidad para tratar estos temas con respeto y realismo, sin caer en dramatismos innecesarios.

La prosa de Claiton es ágil, cercana y profundamente evocadora. Su estilo permite que el lector visualice cada escena con claridad y sienta cada emoción con intensidad. La novela engancha desde la primera página gracias a un ritmo equilibrado y a unos personajes tan bien construidos que parecen palpitar fuera del papel.

En definitiva, Hasta encontrarme en ti es una novela que conmueve por su honestidad y por la manera en que retrata el amor como un acto de valentía y reconstrucción. Es una lectura ideal para quienes buscan una historia que toque fibras profundas, que hable de segundas oportunidades y que recuerde que, a veces, encontrar al otro es también una forma de encontrarse a uno mismo.

viernes, 6 de febrero de 2026

RESEÑA - NO SOY EL TÍPICO CUENTO DE NAVIDAD

Leer No soy el típico cuento de Navidad, de María José Alfonso Bartolomé, ha sido como meterme en una bola de nieve gigante que alguien agita con demasiadas ganas: un caos brillante, tierno y lleno de magia que, sin esperarlo, me ha tocado más de lo que imaginaba. Entré pensando que iba a encontrar una historia navideña divertida y poco más, y acabé acompañando a Aldara en un viaje emocional que mezcla humor absurdo, fantasía desbordada y una sensibilidad que se te cuela sin pedir permiso.

Aldara vuelve a su pueblo y, de repente, la Navidad decide que ella es “la elegida”. Y claro, eso implica lidiar con renos diva, duendes que parecen estar a punto de convocar una huelga general y objetos domésticos que se creen héroes de acción. Todo contado con un sentido del humor que me ha hecho reír en voz alta más de una vez. Pero lo que más me ha gustado es que, detrás de toda esa locura, late una historia profundamente humana.

La autora consigue que la magia no sea solo un adorno festivo, sino una forma de hablar de lo que pesa, de lo que duele y de lo que seguimos llevando dentro incluso cuando creemos haberlo dejado atrás. La presencia de la madre de Aldara —esa figura luminosa que sigue acompañándola desde la ausencia— está tratada con una delicadeza preciosa. No es un drama, no es un golpe bajo: es un recordatorio de cómo las personas que ya no están pueden seguir sosteniéndonos, guiándonos y haciéndonos reír cuando menos lo esperamos.

Y eso conecta con otra de las cosas que más he disfrutado: Aldara no está sola. Aunque ella crea que sí, aunque la vida la haya dejado un poco descolocada, hay gente alrededor que la sujeta, que la empuja, que la abraza incluso cuando no sabe pedirlo. Esa red de afectos —a veces torpe, a veces caótica, siempre real— convierte la novela en algo más que una aventura navideña. Es una historia sobre aprender a dejarse ayudar, a confiar, a mirar hacia dentro sin miedo.

En resumen, es una novela que combina humor, ternura y fantasía con una naturalidad sorprendente. Te hace reír, te hace pensar y, sobre todo, te deja con esa sensación cálida de que la magia existe.


ENTREVISTA: MARINA REDONDO


Hoy tenemos el placer de conversar con Marina Redondo, una voz que está logrando hacerse un hueco en el corazón de los lectores gracias a su sensibilidad y a su capacidad para retratar las emociones humanas. Con la publicación de La felicidad lleva inscrito tu nombre y su más reciente obra, Atrévete a soñar, Marina nos sumerge en una trilogía donde el autodescubrimiento, el amor y la superación personal son los grandes protagonistas. En esta entrevista, exploramos las luces y sombras de su proceso creativo, el alma de sus personajes y qué podemos esperar del esperado desenlace de este viaje literario.

RAÚL REYES: ¿En qué momento exacto supiste que la historia de estas novelas no cabía en un solo libro y que necesitaba el formato de trilogía para ser contada con justicia?

MARINA REDONDO:
Tras las primeras reseñas, la gente estaba encantada con la historia, pero no le gustaba que todo fuera un sueño. El personaje más criticado, tanto para bien como para mal, es el de Bea. A la gente le encantó, pero la mayoría la odiaba. Un amigo me dijo: «Me encanta Bea, es el personaje más complejo». Y le respondí: «¿Y si la historia la contase ella?».

De esa charla entre amigos, nació Atrévete a soñar. Pensaba en ese momento reescribirla y que fuese un solo tomo autoconclusivo. Pero según desarrollaba la historia, pensaba que había más entresijos de los que hablar y que el personaje de Alex necesitaba contar también su versión de la historia. Ahí, en ese punto, surgió la trilogía.

R.R.:
Desde la publicación de La felicidad lleva inscrito tu nombre hasta el lanzamiento de Atrévete a soñar, ¿en qué aspectos técnicos o emocionales sientes que has evolucionado más como escritora?

M.R.: Un paso abismal; yo no sabía todas las herramientas que se necesitaban para publicar un libro. No sabía ni qué tenía que usar guiones largos en los diálogos e incisos. Creo que todo el mundo, cuando empieza a escribir, tiene una idea en la mente que intenta plasmar, pero para que llegue al lector se necesita una buena corrección y maquetación. De ahí que crease @librosonados Servicios editoriales para ofrecer los mejores servicios editoriales a un precio que cualquiera puede permitirse. Porque yo cuando empecé me hubiera gustado tener a alguien que me asesorase y cuidase de mi libro con esmero.

A nivel técnico he evolucionado mucho y a nivel emocional también. Me costó mucho escribir La felicidad lleva inscrito tu nombre. Había perdido mi trabajo de profesora, por no hablar de los dos accidentes que tuve. Así que cuando empecé tenía miedo de contar mi historia. De que nadie quisiera hablarme tras leerla. Básicamente, creía que me juzgarían.

Ha sido sacar todo eso que me atormentaba, sentir paz. Y ganas de seguir escribiendo historias.

R.R.: El título de tu primera novela sugiere una conexión muy íntima y personal; ¿qué significa para ti la felicidad y cómo intentaste plasmar ese concepto en la trama?

M.R.: Para empezar, debo explicar el significado del libro. La felicidad lleva inscrito tu nombre hace alusión a que la felicidad lleva inscrito el nuestro y no el de otra persona. Yo tengo que ser feliz por mí misma. La felicidad es un estado de alegría, estar contento con lo que haces. Esa magia invisible que te ilumina la cara.

Elísabet es una chica insegura que tiene celos de la íntima amiga de Alex. Eso la hace serlo más. Ella tiene que aprender que puede ser feliz a su lado, pero que su felicidad no dependerá de su pareja, sino de ella misma.

R.R.: En Atrévete a soñar, el título parece un desafío directo al lector. ¿Cuál es el principal miedo o barrera interna que tus personajes deben romper en esta segunda entrega?

M.R.: En esta novela quería que se notase la evolución de los personajes. Cómo Elisabet deja atrás sus inseguridades y crece. Alex deja de ser el niño consentido y se da cuenta tarde de que hay que aprender a gestionar las emociones. Pero, sobre todo, me centré en Bea, el personaje más vulnerable. La chica invisible que tenía miedo de perder a la única persona que la quería.

R.R.: Si tuvieras la oportunidad de sentarte a tomar un café con uno de tus personajes, ¿a quién elegirías y qué le preguntarías?

M.R.: A Elísabet, mi yo de dieciocho años. No le preguntaría absolutamente nada, solo le diría que crea en ella misma.

R.R.: A la hora de estructurar una saga, ¿te consideras una autora de mapa que tiene todo planificado o prefieres dejarte llevar por la brújula y lo que los personajes te piden en cada capítulo?

M.R.: Soy completamente brújula. Tengo los personajes tan arraigados en mi interior que yo solo dejo que fluyan dentro de mí y sean ellos los que plasmen la historia.

R.R.: Tus historias tienen una carga emocional muy profunda; ¿tienes algún ritual, ambiente o música específica que te ayude a conectar con los sentimientos de tus protagonistas mientras escribes?

M.R.: Yo soy una persona franca y directa. No voy a edulcorarlo diciendo que me gusta escuchar música de vinilo, atenuar la sala con la luz de las velas, mientras inunda el ambiente un olor a lavanda de los smelts de cera. Eso es lo que haría uno de mis personajes, pero yo no.

Mis historias las escribo bajo la mantita, en papel y lápiz. Luego lo paso a limpio al ordenador, reestructurando las ideas. Y cuando acabo un capítulo, busco en YouTube una canción que se identifique con esa parte de la historia.

R.R.: Con dos libros ya en las librerías, ¿cómo gestionas la presión de las expectativas de tus lectores de cara al cierre de la trilogía?

M.R.: Tranquila. No me preocupa en absoluto. Porque sé que a mis lectoras fieles les va a gustar. Si algo tengo bueno es que soy muy fiel a mi pluma, que soy una escritora que no necesita IA para escribir y eso es lo que quieren los lectores. Libros con alma.

La única expectativa que no sé si podré cumplir es que el libro tenga más de 180 páginas para desarrollar todo lo que quiero de la historia. Soy muy de sintetizar.

R.R.: Sin revelar detalles de la trama, ¿podrías darnos una sola palabra que defina la energía o el tono de lo que encontraremos en el tercer y último libro?

M.R.: Reveladora. Nadie se espera lo que va a pasar. Hay cosas que ni se imaginan y otras que los lectores intuyen. Pero, como siempre, alguna sorpresa caerá.

R.R.: Cuando un lector termine la última página de esta trilogía, ¿cuál es el mensaje o la sensación que te gustaría que se quedara grabada en su memoria para siempre?

M.R.: Que nunca se olviden de mi historia: que quede impresa en su memoria, dejando huella en sus corazones.

R.R.: A lo largo de este camino literario, ¿cuál ha sido el comentario de un lector que más te ha impactado o que te ha hecho sentir que escribir vale la pena?

M.R.: Me pones en una tesitura muy difícil. Pero sin duda el comentario que más me impactó fue «No tendría que haber leído tu libro antes de dormir porque no he pegado ojo.»

No pretendo producir insomnio con mi libro. Sino que cale tanto la historia, que no puedas parar de leerla y que te deje con ese saborcillo de querer saber qué pasa con los personajes. Entonces, he cumplido mi objetivo: dejar huella.

R.R.: Haciendo honor al título de tu segunda novela, ¿qué consejo le darías a todas aquellas personas que tienen una historia guardada en un cajón pero aún no se han atrevido a soñar con publicarla?

M.R.: Que se lancen a la aventura sin miedo. Y que si quieren, yo les acompaño en su aventura.

R.R.: Muchísimas gracias por este rato tan agradable, Marina. Ha sido un verdadero placer para mí profundizar en tu universo literario y descubrir todo el sentimiento que hay detrás de cada página de esta trilogía. Te agradezco sinceramente la generosidad con la que has respondido a mis preguntas y la transparencia al compartir tu proceso creativo. Me quedo con muchas ganas de ver cómo culmina este viaje y estoy seguro de que tus lectores disfrutarán el desenlace tanto como yo he disfrutado de esta charla. Te deseo todo lo mejor en el cierre de esta etapa y en cada nuevo sueño que decidas emprender. ¡Gracias por compartir tu talento conmigo!