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lunes, 13 de julio de 2026

RESEÑA - LA CIUDAD NUNCA DUERME

DE RAMON GALLART


Hay autores cuya trayectoria se define por una constante evolución, y Ramon Gallart es, sin duda, uno de ellos. Con su nueva novela, La ciudad nunca duerme, el escritor catalán nos brinda un nítido ejemplo de cómo es posible superarse libro tras libro, entregando una obra madura, compacta y profundamente conmovedora.

La historia nos presenta a Daniel, un profesor de Filosofía de bachillerato cuya monótona existencia cambia drásticamente la noche en que le alcanza un rayo. Lejos de ser un desenlace, el accidente lo dota de una insólita condición: la incapacidad absoluta de volver a conciliar el sueño. Este insomnio perenne lo empuja a vagar por las calles de una Barcelona nocturna y oculta. Es en ese deambular entre sombras donde Daniel se cruza con Antonio, un indigente desprovisto de memoria a quien decide acoger en su casa. A partir de este encuentro, Gallart teje un tierno tapiz de realismo mágico para vestir la cotidianidad de su protagonista, retratando sus pérdidas y sus victorias con una elegancia desbordante.

El verdadero triunfo de Gallart radica en lo que ya es un sello de identidad en su literatura: una humanidad descarnada y honesta.

Al otorgarle a Daniel la voz de un narrador en primera persona, el lector se convierte en el confidente directo de sus desvelos. En apenas 250 páginas, la novela despliega una inmensidad temática sobrecogedora, erigiéndose como un canto al amor, la empatía, la amistad y el valor incalculable de los lazos sociales y familiares.

Sin embargo, el verdadero pilar que sostiene el relato es la libertad de elección y sus múltiples facetas. Gallart nos enfrenta al peso de nuestras decisiones: elecciones acertadas y desacertadas, pero siempre preñadas de consecuencias que impactan tanto en la propia identidad como en el destino de quienes nos rodean. Daniel, desde su perspectiva filosófica y su vigilia perpetua, analiza los hilos invisibles que nos atan a nuestras responsabilidades cotidianas.

La ciudad nunca duerme es, en definitiva, una novela que resuena con fuerza en el pecho del lector. Posee esa rara cualidad de las grandes obras que, una vez cerradas, te invitan de inmediato a volver atrás, a revivir lo leído y a reafirmar cada una de las emociones experimentadas en sus páginas. Una lectura imprescindible para recordar que, incluso en la noche más larga, siempre nos queda la opción de elegir quiénes queremos ser.

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